Los Estados miembros han reprogramado con éxito 34 600 millones de euros en sus fondos de la política de cohesión 2021-2027 para las prioridades estratégicas más urgentes de la UE. Estos incluyen el impulso de la competitividad, la mejora de la defensa y la preparación civil, la promoción de viviendas asequibles y sostenibles, la mejora de la resiliencia hídrica y el avance de la conectividad energética.
Este cambio en la financiación de la UE reforzará la ventaja competitiva de Europa, reforzará su seguridad y preparación, asegurará el suministro de energía, hará que la vida cotidiana de los ciudadanos sea más asequible y aumentará la independencia tecnológica de Europa. Los fondos reprogramados también apoyarán el desarrollo de capacidades en materia de preparación civil, defensa y ciberseguridad, así como en apoyo del proceso de descarbonización.
La flexibilidad intrínseca de la política de cohesión permite a los Estados miembros ajustar sus prioridades de inversión durante el período de ejecución 2021-2027, en particular en el marco de la revisión intermedia de la normativa prevista para 2025. Sin embargo, en respuesta a la rápida evolución del panorama geopolítico desde la puesta en marcha de los programas de cohesión 2021-2027, la Comisión propuso en abril de 2025 animar a los Estados miembros y las regiones a reorientar las inversiones hacia las nuevas prioridades estratégicas. Al ofrecer incentivos financieros, simplificar las normas políticas y ampliar el período de ejecución de los programas modificados, se alentó a los Estados miembros y las regiones a ajustar sus planes de inversión para los últimos años del período de ejecución a fin de abordar mejor la evolución de las necesidades y prioridades. Este ejercicio abarca el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, el Fondo de Cohesión, el Fondo de Transición Justa y el Fondo Social Europeo Plus.