Los ganadores de la edición de este año del Premio Lorenzo Natali, que demuestra el compromiso de la UE de apoyar a periodistas en todo el mundo, se han anunciado hoy en una ceremonia organizada en el Residence Palace, en Bruselas.
Los ganadores de los premios de la edición de 2024 son:
- Mejor joven periodista: Jamaima Afridi ha recibido este premio por su labor de investigación sobre las dificultades de los refugiados afganos en Pakistán, especialmente de las mujeres afganas afectadas por el retorno de los talibanes al poder. Su reportaje arroja luz sobre sus penalidades para conseguir vivienda, asistencia sanitaria y empleo. Su impactante investigación, titulada «As Pakistan begins second phase of deportation, Afghan women fear what lies ahead» (Cuando Pakistán inicia una segunda oleada de deportaciones, las mujeres afganas temen por su futuro), la publicó Dawn Media.
- Mejor periodismo de investigación: Un trío de periodistas franceses formado por Mathilde Cusin, Manon de Couët y Martin Boudot ha recibido este premio por su reportaje «Armes, l'héritage toxique» (Las armas, un legado tóxico), emitido por France Télévisions. Su investigación se centra en los peligros medioambientales que plantean las municiones sin explotar y los residuos militares en Normandía, haciendo hincapié en la necesidad de adoptar medidas urgentes para hacer frente a ese legado tóxico.
- Mejor reportaje: Las periodistas Gabriela Ramírez y Tina Xu ganaron este premio por el artículo titulado «Widowed by Europe's borders» (Enviudar a las puertas de Europa), publicado por Unbiased The News. Este conmovedor artículo se centra en las historias personales de las familias afectadas por los problemas relacionados con las rutas migratorias europeas, con énfasis en los efectos emocionales de la pérdida y la separación.
- Premio especial de fotoperiodismo: Bienvenido Velasco ha sido galardonado por su obra «Las redes sociales, el engaño que anima a miles de migrantes por la selva del Darién», publicada por la Agencia EFE. Este reportaje revela las duras realidades a las que se enfrentan los emigrantes que atraviesan el peligrosa selva del Darién, animados por falsas promesas propagadas a través de las redes sociales, y hace hincapié en la necesidad de una mayor información y apoyo para las poblaciones vulnerables que acometen esos viajes tan arriesgados.